Se aproxima otra temporada y aparecen nuevos planes. Barcelona hará un borrón y cuenta nueva para 2009, como lo tuvo a principios de año. Pero esta vez no contratará jugadores costosos, sino que excavará dentro de las inferiores.
El 2008 dejó un destello triste para los toreros, pues se quedaron con las manos vacías: sin campeonato, sin Copa Libertadores y prolongaron una sequía de 11 años sin títulos.
También habrá cambios dirigenciales. Antonio Noboa se despidió de la comisión de fútbol y Eduardo Maruri, presidente del club, se hará cargo de ella. Sin embargo, para ex jugadores, técnicos, periodistas e hinchas, Barcelona necesita urgentemente una reestructuración total de sus bases. Un renacer. Rearmarse.
Así lo cree Juan Ramón Silva, director de las divisiones formativas de Emelec, hombre con amplia experiencia en el fútbol ecuatoriano.
“Primero se debe definir quién va a dirigir al equipo. Hay que escoger una comisión de fútbol que trabaje bien con el cuerpo técnico”, dice el ex técnico millonario.
Y enseguida se refiere al tema económico. Según él, lo que falta es “gente con experiencia, que no solo tenga una billetera gorda sino que sepa de fútbol. Se necesita gente con capacidad”.
En la temporada pasada el club amarillo gastó US$ 10’000.000 en nuevas contrataciones, y eso, según Silva, solo crea una “falsa ilusión” en el hincha. “Creo que para mejorar se deben mezclar varios factores: dinero, cuerpo técnico, plantel, buen trabajo y organización”, asegura.
Si bien algunos clubes se valen de sus respectivas canteras para armar una base sólida, para Silva eso no funcionaría en el elenco torero. “Las inferiores nunca han sido el fuerte de Barcelona. Estos juveniles se han descontinuado por haberse vendido a otros clubes. No creo que la solución esté ahí, sino en la contratación de buenos jugadores extranjeros y nacionales”, opina.
Sin embargo, Abel Da Graca -entrenador argentino en el instituto de la FEF-, cree lo contrario. Según él, las inferiores son “la fuente del triunfo”, y sus palabras denotan experiencia, ya que en 2006 y 2007 fue manager de las divisiones menores de Deportivo Cali. Allí se dio cuenta de que invertir en ellas era “una plata bien gastada y de esa cosecha se siembra un buen equipo”.
Pese a que Da Graca no conoce profundamente la dirigencia de Barcelona, tilda al equipo “como un grande”, pues le tocó enfrentarlo en la Copa Libertadores de 1971 con la camiseta del Cali. “Yo creo que lo primero que se debe hacer es contratar a un técnico que sepa lo que tiene en el equipo, trabajar con eso y luego darse cuenta de qué jugadores necesita”, comenta el ex estratega.
Jimmy Montanero, ex jugador canario, es directo en asegurar que es muy complicado que se dé oportunidad a los jugadores de la cantera y recalca: “hasta que no lo vea, no lo creo. Eso siempre se ha dicho, pero hasta ahora no se les ha dado oportunidad”.
En cuanto al apoyo dirigencial, Montanero se refirió a que de no darse, el proyecto se quedaría en nada.
“El fracaso de este plan es que la presión que tiene Barcelona por falta de resultados puede hacer que los directivos cierren el proyecto en corto plazo”, agrega.
Quien jugó junto a Montanero y piensa parecido a él en este aspecto es José Gavica. ‘Pepín’ aduce que “se puede hablar mucho, vamos a ver si es que se da, en Barcelona las cosas no se saben”.
Sin embargo, cree que reforzarse con un gran número de juveniles podría dar resultados alentadores. “Puede que dé resultados positivos, pero para eso, los muchachos de hoy deben dar pelea, deben demostrar realmente que merecen jugar en Barcelona, no hay que poner por ponerlos”, resalta.
Para Mauro Velásquez, comentarista e historiador deportivo, no es un hecho anec-dótico que salgan jugadores, eso es de todas las temporadas, pero por esa razón no todos deberían jugar en la primera de Barcelona.
“Barcelona no es una fábrica de jugadores, en la que se pueda decir que ‘vamos a ser un equipo que apueste a las divisiones inferiores’, eso es imprevisible en el fútbol, más aún en Barcelona”, dice Velásquez.
El experimentado conocedor de fútbol es claro en decir que esto es fácil. “Si tienen condiciones que las utilicen; no es que 2 más 2 son 4, los jugadores salen por ‘camadas’, no hay una regla de que en el próximo año van a salir los mejores jugadores de toda la historia”.
Por su parte, los hinchas confían en las inferiores, pero creen que todavía les falta prepararse. Según Emilio Vásquez, aficionado amarillo, se debe fortalecer el trabajo en las divisiones menores, y así no se fracasaría en el primer intento.
“Debe haber unas buenas bases para que los inferiores salgan con otra clase de mentalidad. Este proyecto no se puede dar con los actuales chicos, les falta otra clase de preparación”, expresa.
Otro hincha, Fernando Carrera, asegura que “no se puede tirar a matar a estos chicos, ya que al primer error, la hinchada se va a ir en contra de ellos; es un paso muy difícil de dar, pero creo que es necesario en Barcelona”. Ahora solo falta esperar.
Son las 06:30, y el día de José Luis Meza ha comenzado hace poco más de media hora. La pista atlética del estadio Alberto Spencer Herrera lo recibe junto con sus compañeros. El día de entrenamiento “será duro pero valdrá la pena”, acota al alistarse para empezar a trotar. Una camiseta amarilla, un short azul y unos zapatos Nike forman parte de la vestimenta de José Luis. Mientras escucha las órdenes técnicas del entrenador Segundo Chango, el boxeador oriundo de Zamora Chinchipe pone total atención. Su rostro denota mucha emoción. Pasan dos horas y Meza -junto con Luis Poroso y Carlos Góngora, los boxeadores que representarán al país en los Juegos Olímpicos de Beijing- terminan los extenuantes ejercicios dirigidos por Chango. Meza va en busca de su bolso, el cual dejó a un costado de la pista, toma sus cosas y empieza a contar su historia. Reconoce que de pequeño no le gustaba el boxeo y que peleaba cuando en una típica riña de colegiales le tocaba hacerlo. “Nunca pensé en ser boxeador,...
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